Mejor Juntos

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Los grandes descubrimientos científicos son normalmente el resultado de colaboraciones internacionales entre instituciones de todo el mundo, donde se combinan habilidades, experiencia y recursos – un ejemplo d eello podría ser la creación del Gran acelerador de partículas del CERN (Centro Europeo de Investigación nuclear). Tratar de comunicar ciencia al público general no es algo muy diferente a lo anterior: si trabajamos juntos, seremos capaces de llevar los límites cada vez más lejos.

Para empezar, necesitamos saber con qué tipo de público queremos conectar. Como comunicadores científicos, puede ser difícil para nosotros llegar a audiencias que poseen diferentes conocimientos o distinto interés por temas científicos. Este punto es verdaderamente importante si tratamos de comunicar alguna temática científica bastante compleja. Llegados a este punto es cuando deberíamos preguntarnos: ¿cómo podemos hacer de nuestro mensaje, una idea clara y sencilla de entender para un público amplio y variado?

Existen numerosos grupos trabajando muy duro para conseguir llegar a ello: desde los investigadores procedentes de diferentes instituciones científicas, hasta grupos dedicados a contactar con el público general y que pertenecen a diferentes ONGs y sociedades científicas. Todos estos equipos tan diferentes están muy interesados en colaborar entre ellos con el objetivo de compartir experiencias, entusiasmo, materiales y equipos para así atraer nuevas audiencias y hasta incluso ganar una perspectiva más fresca a la hora de debatir sobre diferentes puntos de vista en este aspecto. De esta forma, teniendo equipos multidisciplinares, es posible ayudar a resolver problemas de forma más eficiente así como diseñar mejores eventos con el objetivo de llegar a mucho más público con diferente base y formación. Este es el caso de muchos grupos y proyectos, como nuestra colaboración entre la British Science Association (BSA) de Sheffield (South Yorkshire) y la Sociedad de Científicos Españoles en el Reino Unido (CERU).

 Una vez se han establecido estas colaboraciones, es muy importante encontrar diferentes maneras de conectar con el público y mostrarles cuán relevante es la ciencia que se está desarrollando hoy en día. Es aquí donde el rango de experiencia de cada miembro que forma parte del proyecto de divulgación, cuenta. Hay que mostrar a la gente de manera sencilla cuál es la temática de investigación en la cual trabajas o trabajais, y de la cual quieres hablarles. Por ejemplo, ¿por qué no empezar hablando sobre comida si quieres hablarle al público sobre la ciencia que estudia enfermedades en las plantas? O incluso algo mejor, ¿por qué no hablar de la ciencia tras un cerebro bilingüe si vives o trabajas en un ambiente multicultural? Estos son solamente algunos ejemplos de cómo podemos encontrar atajos para hacer la ciencia más cercana al público en general, de manera que la gente que no trabaja en ella pueda entenderla también y sobre todo disfrutarla de manera muy sencilla.

Además, el entusiasmo y la energía de los diferentes grupos colaborando en el mismo proyecto trae consigo la sensación de que esa unión ayuda a lanzar el proyecto muy alto y a atraer a más personas que puedan estar interesadas en unirse a ellos. Este hecho genera un efecto doble muy positivo, ya que consigues una nueva audiencia atraída por una temática científica concreta y generas un grupo de personas amantes de la ciencia y que son capaces de llevar a cabo este tipo de proyectos de divulgación. De esta forma, podemos probar que la colaboración dentro del punto de la divulgación científica y el contacto con el público puede tener un efecto extremadamente positivo, permitiéndonos no solo divulgar ciencia sino también atraer nuevas audiencias y voluntarios.

Trabajar juntos es clave para el éxito, como así se ha demostrado en numerosas colaboraciones entre grupos locales, ONGs, universidades, etc. Estas colaboraciones ayudan a atraer una gran variedad de audiencias distintas y más numerosas que pueden ser más difíciles de atraer o llegar a ellas en circunstancias normales. Gracias a ello es incluso posible conectar con personas que piensan que la ciencia no es para ellos (ej: personas con problemas de salud mental, niños, personas mayores, etc). Además de conseguir alcanzar a un mayor número de público tan diverso, el hecho de tener a un gran equipo de colaboración compartiendo experiencias, perspectivas, conocimiento y opiniones, puede ayudar a generar una buena actividad divulgativa que haga que el público se sienta cómodo, confiado e interesado en la temática que se le presenta, por lo cual pueden sacar más partido de la misma. Y no solo eso, a su vez cada miembro de los equipos organizadores de dichos eventos pueden encontrar también el beneficio de ganar nuevas habilidades, experiencia y contagiarse del entusiasmo que otros miembros de mismo grupo han aportado al proyecto.

Con suerte, este tipo de relaciones tan cercanas que se establecen entre grupos con el fin de divulgar ciencia, continuarán en el futuro. Juntos, podremos mostrar que la ciencia es capaz de llegar y conectar no solo con la comunidad científica sino también con el público general. Además debemos recordar que la ciencia es mucho mejor (¡y mucho más divertida!) cuando todos trabajamos juntos.

Por Dr Margarita Segovia-Roldán, Dr Caitlin Higgott y Dr Caroline Wood. Investigadores en la universidad de Sheffield y miembros de la sociedad de científicos españoles en Reino Unido (CERU) y de la British Sciences Association (BSA)-Sheffield.

Más información:

https://bsasheffield.org/
https://twitter.com/bsa_sheffield?lang=en

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