La pandemia silenciosa

Pablo Duro Ocaña and Rocío Gómez Martínez

Actualmente el mundo atraviesa uno de los mayores desafíos de su historia contemporánea. Hay que remontarse a 1918-1919, cuando la gripe española acabó con la vida de alrededor de 50 millones de personas en el mundo, para encontrar una situación parecida a la que estamos viviendo ahora. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), casi 2.5 millones de personas en el mundo y más de 60.000 en España han fallecido debido a la COVID19 a día de hoy [1]). Consecuentemente, es lógico que todos los esfuerzos médicos y académicos estén centrados en acabar con la pandemia actual. Sin embargo, antes de que el brote de COVID19 pusiera en jaque el sistema sanitario de la mayor parte de países del mundo, las enfermedades cardiovasculares eran y son la principal causa de muerte en el mundo.

En 2015, la OMS registró 17.7 millones de fallecimientos a causa de enfermedades cardiovasculares, lo que supone el 31% de muertes mundiales [2]. En España, 89.930 personas fallecen al año debido a enfermedades cardiovasculares (21.2% del total de muertes anuales) [3]. La OMS informa que el 80% de estas muertes podrían prevenirse con más actividad física, reducción del sedentarismo y una dieta saludable [4]. La alta incidencia de enfermedades cardiovasculares en la sociedad española se explica, en parte, con los siguientes números: tan solo un 25.9% de personas mayores de 15 años practican actividad física regular en su tiempo libre y un 37.8% se declara sedentaria, es decir, no realizan ningún tipo de actividad física en su tiempo de ocio [5]. Estos bajos niveles de actividad física junto con una dieta poco equilibrada provocan que un 44.3% de las personas adultas en España padezcan sobrepeso y un 18.2% obesidad [6], aumentando drásticamente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y disparando los costes sanitarios.

¿Se han preguntado alguna vez cuánto cuestan las enfermedades cardiovasculares al sistema sanitario español? En concreto, el coste asciende a 9,000 millones de euros al año, lo que supone un 7.1% del gasto total sanitario [7]. Ésta es una carga económica muy elevada que, como ya se ha mencionado con anterioridad, se puede reducir centrando esfuerzos y recursos en la prevención de este tipo de enfermedades.

Eso sí, ¿cómo podemos prevenir la aparición de las enfermedades cardiovasculares? En primer lugar, es vital fomentar hábitos de vida saludables y activos desde edades tempranas y promover la adquisición de estos hábitos desde los centros educativos para que los escolares sean capaces de ponerlos en práctica de una manera autónoma y eficaz durante la edad adulta. Uno de los objetivos del estudio PASOS de la fundación Gasol es conocer los niveles de actividad física, sedentarismo, sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes. Este estudio, el cual engloba una población de 3887 niños, niñas y adolescentes de entre 8 y 16 años; sirve como punto de partida para evaluar los hábitos de vida que presentan los escolares en España. Los resultados preliminares muestran una incidencia de sobrepeso del 20.7% y de obesidad del 14.2%, indicando además que solamente un 36.4% cumple con las recomendaciones de la OMS de realizar 60 minutos de actividad física al día [8]. A su vez, los resultados apuntan a que el promedio de tiempo diario destinado a la actividad física decae alrededor de 14 minutos en cada curso escolar, desde 3º de Primaria hasta 4º de E.S.O [8]. Sin embargo, estos datos no deberían sorprendernos, ya que hay que tener en cuenta que las horas lectivas anuales mínimas recomendadas por España decaen en casi la mitad entre primaria (53 horas anuales) y E.S.O (35 horas anuales) [9]. El tiempo que se guarda en el currículo escolar a la práctica de actividad física está muy por debajo del recomendado por la OMS. Consecuentemente, un aumento de horas de educación física podría ayudar a reducir la obesidad en niños, niñas, adolescentes y personas adultas. Por ejemplo, la administración francesa recomienda un mínimo de horas de educación física que duplica el establecido en España para primaria (108 horas anuales) y que está mucho más por encima del doble del que se establece para secundaria (108 horas anuales) [10]. En Francia, la incidencia de obesidad y sobrepeso en edad escolar es mucho menor que en España: solamente un 4% de los escolares la padecen. Esta comparación entre países pone de manifiesto el gran beneficio para combatir el sobrepeso y la obesidad infantil y juvenil que tendría el aumento sustancial de las horas de educación física en el currículo educativo español. Esta estrategia también ayudaría a reducir la incidencia de obesidad en población adulta, ya que se afianzarían hábitos de vida activos y saludables, lo que sin duda reduciría la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Figura 1. “La diversión de Artix” por Daniela, E.P. y Néstor, M.A.; estudiantes en I.E.S Calatalifa de Villaviciosa de Odón.

Las previsiones sobre la incidencia de la obesidad en España no son muy esperanzadoras. En los próximos años, se espera un aumento de obesidad en edad adulta, lo que incrementaría el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y, en consecuencia, el gasto sanitario destinado a luchar contra este tipo de enfermedades seguiría disparándose [11]. Esta pandemia tiene una cura, aunque muchas veces nos olvidemos de ella: el ejercicio físico. Promover y asumir el cambio hacia un estilo de vida más activo y saludable que ataje de forma contundente este problema está en manos de la sociedad y de las administraciones. La acción propuesta puede ayudar a promover una sociedad libre de muertes y gastos sanitarios innecesarios.

* * *

Por Pablo Duro Ocaña (@PDucana) y Rocío Gómez Martínez (@Rocici21). Pablo es investigador científico en el Departamento de Ciencias de la Vida en la Manchester Metropolitan University (Reino Unido). Rocío es maestra de secundaria de educación física en I.E.S Calatalifa de Villaviciosa de Odón de Madrid (España). 

Más información:

  1. [Fuente en inglés]. “Coronavirus disease (COVID-19) – Dashboard” (Fuente: WHO).
  2. “Cardiovascular diseases” (Fuente: WHO).
  3. “Patrones de mortalidad en España, 2017” (Fuente: Ministerio de Sanidad).
  4. “Prevention and control of cardiovascular diseases” (Fuente: WHO).
  5. “Ejercicio físico regular y sedentarismo en el tiempo libre” (Fuente: INE).
  6. “Determinantes de salud (sobrepeso, consumo de fruta y verdura, tipo de lactancia, actividad física)” (Fuente: INE).
  7. “¿Cuánto cuesta un enfermo cardiovascular?” (Fuente: Fundación española del corazón).
  8. “Results of PSOS 2019 study about physical activity, life styles and obesity in Spanish population of 8-16 years old” (Fuente: Gasol Foundation).
  9. “La educación física y el deporte en los centros escolares de Europa” (Fuente: Ministerio de Educación y Formación Profesional).
  10. [Fuente en francés]. “Étude ESTEBAN 2014-2016 – Chapitre corpulence: stabilisation du surpoids et de l’obésité chez l’enfant et l’adulte” (Fuente: Santé Publique France).
  11. “El cambio de dieta y estilo de vida disparará el exceso de peso en 2030” (Fuente: El País).
Etiquetas: