Fototrampeo: nueva herramienta para la estimación de densidad de poblaciones de animales silvestres “no reconocibles”

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● La densidad poblacional de ciervos, jabalíes y zorros en Doñana y los Montes de Toledo ha sido estimada por primera vez usando la técnica de fototrampeo.
● El estudio, liderado por el investigador Pablo Palencia, es el resultado de la colaboración entre el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (UCLM-CSIC) y del Institute of Zoology (Reino Unido).
● Este trabajo sienta las bases para el estudio cuantitativo y no invasivo de especies de animales no reconocibles.

Pablo Palencia en un día de trabajo

Pablo Palencia, investigador predoctoral en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de Ciudad Real, ha publicado recientemente un estudio innovador en el que se presenta una herramienta con gran potencial para el estudio de la fauna silvestre.
Ampliar el conocimiento sobre el medio natural es un objetivo prioritario en el contexto actual de cambio climático. Determinar con el mayor grado de precisión posible cómo está cambiando la flora y fauna que nos rodea es fundamental para la ecología y los programas de conservación. En lo que se refiere a la fauna, un indicador básico es conocer el número de individuos de cada población y para ello, durante los últimos años se está utilizando el fototrampeo. Este consiste en el uso de pequeñas cámaras trampa activadas mediante sensores infrarrojos que permite la observación de los animales en su hábitat natural pasando desapercibidas.

En este pionero trabajo, fruto de la colaboración entre investigadores españoles y británicos del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (Universidad de Castilla-La Mancha) y del Institute of Zoology (Reino Unido), se ha utilizado esta técnica para conocer las densidades poblacionales de especies de animales no reconocibles, es decir, aquellas que no tienen un patrón en el pelaje único para cada individuo, como el ciervo, el jabalí y el zorro. Una colaboración que no hubiera sido posible sin el programa de movilidad internacional On the Move de la Sociedad de Científicos Españoles en el Reino Unido (CERU), que permitió una estancia de 3 meses en el Institute of Zoology de Londres a Pablo Palencia, el investigador principal de este estudio. En este estudio, los investigadores han calculado el número de ciervos, jabalís y zorros de dos poblaciones de la Península Ibérica, concretamente, la Reserva Biológica de Doñana (dentro del Parque Nacional de Doñana), y en una finca de los Montes de Toledo (Los Quintos de Mora).

Tradicionalmente los cálculos de densidades poblacionales estaban basados en el reconocimiento de individuos por su patrón exclusivo de pelaje, las llamadas “especies reconocibles”. Es bien sabido que el patrón de rayas blancas y negras de cada cebra es único, lo mismo ocurre con el patrón de manchas de los linces ibéricos de España. Esto permite distinguir visualmente y de manera certera a estos individuos. Sin embargo, la gran mayoría de las especies salvajes no tienen patrones únicos de manchas en su pelaje y se clasificarían como “especies no reconocibles” lo que hace difícil su identificación.

La principal novedad de este trabajo es el uso del fototrampeo para el estudio de las “especies no reconocibles”. En esta investigación, recientemente publicada en Journal of Applied Ecology, los investigadores aplicaron hasta tres métodos distintos basados en fototrampeo para calcular el número de individuos de cada especie en cada población. Para superar la limitación de trabajar con especies en las que no es posible diferenciar individuos, estos métodos consideran información acerca del desplazamiento de los individuos, y la capacidad de las cámaras de fototrampeo de detectar los animales, dado que el tamaño del animal, la vegetación y otros factores, influyen su capacidad de detección. De esta forma, combinando estos dos parámetros (desplazamiento y detección de las cámaras) con el número de fotografías registradas, es posible calcular el número de animales en la población. Los resultados obtenidos muestran, por ejemplo, que en Quintos de Mora (Toledo) hay unos 2000 ciervos, 400 jabalís y 30 zorros. En la Reserva Biológica de Doñana, por otro lado, la población de ciervos, jabalís y zorros es de 1000, 600 y 100 individuos, respectivamente.

Más allá del número de individuos concreto en cada población, el principal avance de este trabajo es poner de manifiesto la utilidad de nuevas herramientas y métodos que se están desarrollando actualmente, y que nos permiten conocer con mayor precisión las poblaciones de especies silvestres, especialmente en lo que a especies “no marcadas” se refiere. Además, en el trabajo se discute en qué situación es más recomendable aplicar cada método. Estos y otros métodos son fundamentales para la gestión y conservación de la fauna silvestre, y en los próximos años, serán un pilar básico en los programas de conservación.

En el siguiente enlace se encuentra el artículo original de este estudio: https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/1365-2664.13913

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