Los primeros pasos de Seychelles en la economía circular comienzan por eliminar la contaminación por plásticos

Jeremy Raguain

En 2019, la palabra “plástico” es casi tan ubicua como el propio material en nuestras vidas y nuestro entorno. De hecho, “single-use” [de un solo uso], otro término con el que se suele referir a productos plásticos que se usan una vez y desechan, fue la palabra Collins el año 2018. Como tal, este artículo no se centra en el impacto de la contaminación por producción y consumo de plástico sobre el medio ambiente y la salud humana, sobre lo que ya existe una plétora de información. En su lugar, se centra en el proyecto Aldabra Clean-Up, del que soy miembro, y el cual se desarrolla en mi pequeño estado insular de Seychelles. En comparación con el cambio climático, parece ser que aún hay un pequeño consuelo para mejorar la situación de la contaminación por plásticos. Su impacto es tan evidente que pocos, o incluso nadie, se oponen a tomar medidas significativas para ayudar a resolverlo. Como siempre, hay mucho debate sobre qué medidas son significativas, cómo emplear mejor la financiación y cuáles son los medios más efectivos para solucionar el problema. Eso sí, nadie alega que el problema no exista y no necesite ser resuelto. La relevancia de este hecho (la existencia del cambio climático), considerado uno de los más evidentes en el campo de las políticas sobre medioambiente, no puede ser obviada ante la necesidad de una acción global para la solución de problemas medioambientales

En Seychelles, un archipiélago de 115 islas con una extensión de océano del tamaño de Sudáfrica y una población de aproximadamente 94.000 personas, hay un creciente impulso para vencer la contaminación por plásticos (#beatplasticpollution). Al igual que con el cambio climático y la sobrepesca, está claro que la contaminación por plásticos supone una importante amenaza para nuestro medio ambiente y bienestar. Por lo tanto, la sociedad civil de Seychelles, con el apoyo del gobierno, ha puesto en marcha una campaña para educar al público sobre los efectos de la contaminación por plásticos, con esfuerzos recientes centrados en reducir el uso de plástico, en especial de un solo uso. Los resultados de esta campaña incluyen la prohibición de bolsas de plástico, cubiertos desechables y cajas de comida rápida en 2017, y la prohibición de pajitas de plástico de este año. Estos esfuerzos, centrados en cambiar el consumo en las islas interiores de Seychelles, han motivado acciones en las islas exteriores, que son en su mayor parte inaccesibles y despobladas, pero en las que se acumulan grandes cantidades de plástico.

Plastic pollution at the beach.

Yo trabajo para la Fundación Islas Seychelles (SIF, por sus siglas en inglés), un organismo público que administra y protege dos lugares patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el atolón Aldabra y el Vallée de Mai. Como guardián de Aldabra, SIF ha sido un testigo excepcional de esta contaminación y el terrible daño que provoca. Aunque continuamente se ha tratado de mitigar el impacto de la polución a través de pequeñas acciones de limpieza, el hecho de que las principales fuentes de plástico están fuera de Seychelles y que su volumen está aumentando considerablemente (según informes del personal de SIF en Aldabra) significa que esto se trata de un problema global al que SIF no puede enfrentarse sola. Si a esto añadimos el alto coste y la compleja logística de operar en una isla remota, limpiando las playas bajo un sol abrasador, atravesando el traicionero territorio de Aldabra y lidiando con mareas extremas y enormes olas a días de distancia de un hospital; el impacto de las pasadas acciones de limpieza ha sido admirable, aunque insuficiente. Por lo tanto, teniendo en cuenta estas dificultades y la invitación que supone la actual campaña global para frenar la contaminación por plásticos, se llegó a un acuerdo en la reunión general anual de SIF en 2017 para buscar una solución significativa en colaboración con el Queen’s College de la Universidad de Oxford. El Proyecto de Limpieza de Aldabra (ACUP, por sus siglas en inglés) es la solución. Dicho Proyecto fue iniciado a mediados de 2018 como acción logística a modo de expedición. De esta forma, se pretendía conseguir retirar tantas toneladas de basura marina de la zona de Aldabra como fuera posible.

Para conseguirlo, ACUP es un esfuerzo internacional que busca llamar a audiencias locales y globales a actuar. También es una plataforma construida desde abajo que tiene como objetivo unir a diferentes personas para así ayudar a solucionar este complejo problema. Este equipo, compuesto principalmente de seis jóvenes seychellenses y cinco estudiantes de posgrado de Oxford, fue reclutado para acometer cuatro objetivos que asegurarían un impacto genuino y complementarían iniciativas ya existentes. Yo completé el equipo de 12 como co-líder de SIF para dirigir el proyecto junto con el liderazgo de April Burt, una de los cinco estudiantes de posgrado. Durante el último año, este equipo ha trabajado recaudando fondos para la expedición que tuvo lugar en febrero-marzo de este año, sensibilizando al público durante el proceso, investigando en Aldabra antes y durante la expedición, y explorando métodos para procesar los restos marinos tras la expedición. Como gente joven, sin tener necesariamente formación en conservación, no sólo limpiamos las playas de Aldabra, llegando a eliminar 22.75 toneladas de residuos plásticos, sino que nos convertimos en un ejemplo de lo que es posible conseguir con dedicación y persistencia a pesar de ser un pequeño equipo.
El primer objetivo de ACUP, recaudar 150.000 libras, se alcanzó y sobrepasó en diciembre de 2018. Conseguir este objetivo era esencial para que la expedición tuviese lugar, ya que su coste excede los medios financieros convencionales de SIF. Estos fondos, recaudados a través del patrocinio de empresas locales e internacionales, crowdfunding y becas, se emplearon en gran parte en transportar al equipo a y desde Aldabra y en mover los residuos recogidos desde Aldabra a Mahé, la isla principal de Seychelles.

El siguiente objetivo es llegar a concienciar sobre el problema del plástico en Aldrabra, en Seychelles e internacionalmente; destacando las soluciones actuales y las alternativas al plástico, llamando la atención sobre las iniciativas existentes en Seychelles y en otros países. Por lo tanto, ACUP ha organizado y participado en competiciones de vídeo, limpieza de playas, construcción de regatas de balsas con materiales reciclados, exhibiciones públicas de películas, juegos interactivos, paneles de discusión e incluso competiciones nacionales de arte y ensayo. Durante la expedición, los voluntarios grabaron imágenes de la limpieza para crear un documental, y Sky News cubrió la expedición con entrevistas en vivo, tal y como se muestra en el siguiente cortometraje documental:

 

 

Cleaning team.

El tercer objetivo de ACUP, liderado por April Burt, es investigar la composición, origen y efectos de los residuos marinos en Aldabra, lo cual proporciona una línea base para futuras acciones e investigaciones, a la vez que información útil y novedosa a incluir en el plan de gestión de Aldabra. La inspección de las playas llevada a cabo durante la expedición y su esfuerzo total de recolección muestran que las chanclas son el objeto que llega a Aldabra con más frecuencia, pero que los aparejos de pesca suponen más de la mitad del peso de los residuos plásticos recogidos.
El último objetivo de ACUP, y el más ambicioso y complejo, es el procesado de los residuos recogidos para evitar, en la medida de lo posible, que acaben en un vertedero, a suvez fomentando la idea de la economía circular en Seychelles. Para ello, ACUP tiene que separar los residuos en el momento de la recogida y colaborar con procesadoras locales e internacionales, empresarios, artistas y el Departamento de Medio Ambiente de Seychelles. Sin embargo, considerando las limitaciones de la infraestructura de Seychelles, que parte del plástico se tiene que enviar a los vertederos debido a su exposición a la luz solar y a la sal a largo plazo, y que los plásticos seguirán llegando a la orilla; se debe entender que ACUP es sólo una parte de los primeros pasos de Seychelles en la búsqueda de una solución a largo plazo para la contaminación marina por plásticos. Por lo tanto, estamos conversando con artistas locales, escuelas y negocios, así como con organizaciones internacionales interesadas en crear obras de arte para la concienciación. El mejor modo para ello se centra en reutilizar aparejos de pesca como boyas y cabos, así como en fomentar negocios sostenibles que puedan convertir esos residuos en productos con valor añadido, lo cual ayudaría a financiar futuras campañas de limpieza e investigación y a concienciar a la sociedad.

Por lo tanto, con una expedición exitosa, hemos estado diseñando formas de ampliar el alcance del impacto de ACUP y consolidar su legado. Actualmente, los puntos de discusión incluyen mejorar la capacidad local para separar y procesar los residuos recolectados así como también aumentar la producción de investigación del proyecto modelando las corrientes oceánicas locales para determinar mejor el origen del los residuos marinos. En cualquier caso, con la expedición completada y el consejo de administración del SIF de acuerdo con llevar a cabo una segunda visita en un futuro cercano, es mi visión que nuestro equipo de individuos experimentados y tenaces ha emprendido un viaje que ha comenzado con una serie de acciones que algún día devolverán la dignidad y el respeto a las orillas de un lugar patrimonio de la UNESCO, promoviendo un cambio de actitud y comporatmiento hacia cómo tratamos a nuestro planeta.

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Post escrito por Jeremy Raguain (@mahesituated), Director de proyecto de la Fundación Islas Seychelles y del equipo del projecto de limpieza de Aldabra (ACUP, @AldabraCleanUp).

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