Declaración sobre el Brexit de la Sociedad de Científicos Españoles en Reino Unido.

Desde el anuncio del referéndum sobre el Brexit, la Sociedad de Científicos Españoles en el Reino Unido (CERU, https://www.sruk.org.uk/es) ha alertado activamente sobre los retos que el Brexit representa para la excelencia científica del Reino Unido [1]. Por medio de varias encuestas respondidas por investigadores españoles en el Reino Unido y en el extranjero, desde CERU hemos evaluado el impacto perjudicial que una salida de la Unión Europea tendría sobre el atractivo de Reino Unido para los investigadores y, de manera crucial, sobre la creciente incertidumbre en la vida profesional y personal de los investigadores y estudiantes españoles que trabajan en Reino Unido. Sobre la base de esta evidencia, hemos estado comunicando enérgicamente el daño que el Brexit podría causar al sector de ciencia e innovación de Reino Unido, y presentando medidas constructivas para mitigar y reparar dicho daño. Hemos participado en presentaciones y debates en el comité de la Cámara de los Comunes sobre ciencia y tecnología (Science and Technology Selected Science Committee of the House of Commons) [1], escribiendo artículos de opinión en distintos medios, y contactando con otras instituciones, como Russell Group, Universities UK y el departamento gubernamental encargado de los fondos de investigación del Gobierno de Reino Unido (Department of Business, Energy and Industrial Strategy).

Al igual que muchas otras instituciones, incluidas las sociedades científicas, las universidades y las agencias de financiación, estamos consternados por el hecho de que las constantes advertencias y evidencias proporcionadas por el sector de ciencia, investigación y tecnología de Reino Unido han sido ignoradas en su mayoría. El sector de ciencia, investigación y tecnología de Reino Unido ha recibido constantemente reconocimiento mundial por su excelencia y es crucial para la competitividad del país. A tan solo un par de semanas de la fecha de salida de Reino Unido de la Unión Europea, una terrible incertidumbre afecta a la comunidad investigadora. Es más, la opción no descartada de un Brexit sin acuerdo amenaza con colapsar un sistema que depende en gran medida de los investigadores, las colaboraciones y los fondos de la Unión Europea. Se necesita urgentemente claridad para evitar más daños.

Desde el resultado del referéndum, el Reino Unido ya ha sufrido alarmantes efectos negativos y preocupantes del Brexit en los sectores científico, de investigación y desarrollo. Entre ellos, son particularmente relevantes la reubicación de la Agencia Europea del Medicamento o la retirada de Reino Unido del Proyecto Galileo, financiado por la Unión Europea. Los efectos perjudiciales de la incertidumbre actual también están empeorando las relaciones científicas entre Reino Unido y España.
Un ejemplo claro radica en el programa Erasmus, para el que ya se ha empezado a desaconsejar el elegir a Reino Unido como destino de intercambio. Noticias recientes indican que a los estudiantes españoles se les recomienda cambiar de destino, debido al temor del resultado final de las negociaciones del Brexit [2]. Este hecho respalda una tendencia preocupante reportada por Russell Group en un reciente informe [3], donde se advierte sobre la caída del número de registros de estudiantes de la Unión Europea en universidades británicas. Además, Reino Unido se enfrenta a un gran desafío para mantener su liderazgo en investigación e innovación, debido a la pérdida de acceso a la financiación de la Unión Europea del próximo programa Horizon Europe debido al menor atractivo del país. Esto podría impedir que científicos de la UE se trasladen o colaboren con Reino Unido en el futuro. Por desgracia, estos problemas que aquejan a la colaboración científica están destinados a debilitar profundamente el sector de I+D en Reino Unido y, lamentablemente, es probable que continúen propagándose debido a la incertidumbre del Brexit.

Como resultado, desde CERU condenamos enérgicamente la posición actual del gobierno británico, que considera que un “no acuerdo” es una alternativa viable en el proceso de brexit. De igual manera, solicitamos con urgencia un acuerdo de Brexit que respete las necesidades de la comunidad científica e investigadora, basado en la colaboración internacional y la movilidad dinámica entre países. Indudablemente, tanto Reino Unido como la Unión Europea se beneficiaríann si se fomentara su nivel de colaboración científica, partiendo del actual marco de la Unión Europea, Horizonte 2020. Sin embargo, hasta ahora los intereses de las negociaciones del Brexit parecen ignorar las necesidades básicas de toda la comunidad científica, que con impaciencia requiere estabilidad y aliados internacionales a largo plazo para tener éxito en sus proyectos.

Referencias:

[1] Página web del Departamento de Política Científica de CERU: https://sruk.org.uk/initiatives/science-policy/brexit/

[2] Noticias sobre los estudiantes del programa Erasmus:
https://elpais.com/sociedad/2019/02/22/actualidad/1550869862_853933.html
https://www.theguardian.com/politics/2019/feb/04/norway-students-uk-universities-brexit-warning

[3] Artículo sobre el grupo Russell sobre la caída del número de estudiantes de la Unión Europea:
https://russellgroup.ac.uk/news/fall-in-eu-student-numbers/

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